IDEAS SUELTAS
Miércoles, 25 de febrero de 2015,
nadie viene a rescatarme.
Tan solo una palmera y una esterilla arrugada en la arena,
las gaviotas acompañan mi soledad sin alterarla.
Cuando alguien se acerca lo espanto sin querer...o queriendo,
no lo se.
Mis cañones disparan a matar.
Es mi destino, salvaje, arrogante y estúpido.
Mi hablar envenenado ahorca tu amistad antes de que nazca,
“este no me vale” pensarás.
Aunque no lo creas busco mi felicidad escarbando en la arena,
es mi tesoro si le das la vuelta.
Las gaviotas lo saben y esperan su turno,
no sé para qué.
Bendita locura que me mantiene vivo... de momento.
A veces se acerca un barco, pero no me ve...o no me quiere ver
hubiera querido subirme a él,
que gual era el tuyo, pero no me viste,…o no me quisiste ver,
que para mí es lo mismo.
Para salir de la isla solo tengo que hacer un barco con la palmera
y una vela con la esterilla, no sé... ya veré.
Las gaviotas y el viento harían el resto... tal vez.
No te equivoques,
la apariencia solo es el traje que visto y nunca sabrás
si voy desnudo...o vestido.
Esta vez te he mentido... o no, ¿tú que crees?,
solo eso,
ideas sueltas.
Miércoles, 25 de febrero de 2015,
nadie viene a rescatarme.
Tan solo una palmera y una esterilla arrugada en la arena,
las gaviotas acompañan mi soledad sin alterarla.
Cuando alguien se acerca lo espanto sin querer...o queriendo,
no lo se.
Mis cañones disparan a matar.
Es mi destino, salvaje, arrogante y estúpido.
Mi hablar envenenado ahorca tu amistad antes de que nazca,
“este no me vale” pensarás.
Aunque no lo creas busco mi felicidad escarbando en la arena,
es mi tesoro si le das la vuelta.
Las gaviotas lo saben y esperan su turno,
no sé para qué.
Bendita locura que me mantiene vivo... de momento.
A veces se acerca un barco, pero no me ve...o no me quiere ver
hubiera querido subirme a él,
que gual era el tuyo, pero no me viste,…o no me quisiste ver,
que para mí es lo mismo.
Para salir de la isla solo tengo que hacer un barco con la palmera
y una vela con la esterilla, no sé... ya veré.
Las gaviotas y el viento harían el resto... tal vez.
No te equivoques,
la apariencia solo es el traje que visto y nunca sabrás
si voy desnudo...o vestido.
Esta vez te he mentido... o no, ¿tú que crees?,
solo eso,
ideas sueltas.


